Se concentran de nuevo ante Ferraz
Más de 120 personas se concentraron este lunes ante la sede del PSOE en Madrid para exigir que el Gobierno incluya en el proyecto de reforma del Código Penal el maltrato animal y el abandono como delito, al considerar que el partido de Gobierno es "en estos momentos el malo de la película" en ese sentido.
Así lo explicó a Europa Press la portavoz de Plataforma 'Leyes Animales Ya', Gloria Torres, que afirmó que éste es "el último cartucho" porque el proyecto de reforma está en la Comisión de Justicia del Congreso y, de momento "no tiene ninguna referencia" al maltrato animal, por lo que "la única forma de reconducir la situación" es mediante enmiendas que presenten los grupos parlamentarios y, que "el PSOE estuviera dispuesto a aceptar".
En ese sentido, indicó que la agrupación ha hablado con todos los grupos parlamentarios y que CiU, UPyD, ERC, ICV y PP "ven de una manera favorable introducir enmiendas". El Gobierno, en su opinión, debe considerar que esta era una "promesa electoral de la que no pueden pasar olimpicamente como estaban haciendo hasta ahora".
"Esperamos que recapaciten y, si finalmente se presentan enmiendas, que las admitan, para que al final haya un Código Penal con un título o capítulo específico para el maltrato animal, con penas de uno a tres años de cárcel y que considere también delito el abandono de animales, porque es un tema muy grave", apostilló.
En caso de conseguirlo, añadió que supondría una "victoria muy importante para los animalistas" y además sería "de agradecer que los políticos entren en razón". De momento, indicó que casi todos los grupos son favorables mientras que "el PSOE es en este momento el malo de la película, porque las cosas deben ser muy diferentes cuando se está en la oposición que cuando se está en el poder".
Finalmente, subrayó que "si pasa esta oportunidad" pasará mucho tiempo para que esta situación vuelva a plantearse ya que el texto de la reforma del Código Penal lleva seis años en estudio, por lo que "o es ahora, o dentro de mucho, mucho tiempo".
MADRID 22 (EUROPA PRESS)
`Turco´, un perro abandonado
XLSemanal revista online de actualidad - EL OTRO HÉROE DE HAITÍ
`Turco´, un perro abandonado
Gracias a `Turco´, los bomberos de Valladolid rescataron a Redjeson Hausteen Claude, de dos años. El pequeño haitiano llevaba dos días bajo los escombros. Abandonado por su dueño en Tarifa, este labrador estaba al borde de la muerte cuando fue recogido por unos militares. En unos meses pasó de ser un vagabundo a convertirse en el orgullo de un cuerpo de bomberos. Acaba de regresar de Haití, graduado tras salvar 18 vidas.

Cómo actual un perro de rescate
CÓMO ACTÚA UN PERRO DE RESCATE Del `efecto yoyó´ al `efecto maniquí´
`Turco´ es un perro andaluz y su historia comienza, como la película de Dalí y Buñuel, con una navaja bien afilada.
En su caso, el tajo fue en el cuello. Sus dueños le extrajeron así el microchip, una práctica muy habitual entre los propietarios de los 150.000 perros que se abandonan en España cada año, tantos como víctimas humanas en el terremoto de Haití. Sin chip, no hay denuncia. El animal pierde su identidad y, casi siempre, perderá la vida. `Turco´, un labrador jovencito, quizá un regalo de Reyes, vagabundeó no se sabe cuánto tiempo por las afueras de Tarifa, en pleno verano de 2008, y acabó en un campo de maniobras. Lo recogieron unos militares que hacían ejercicios de tiro, muerto de sed, hecho un saco de huesos, lleno de pulgas y parásitos. Y con un pedruscazo en el hocico que todavía supuraba, cortesía de otro `amante´ de los animales.
Turco estaba tan traumatizado que olvidó cómo se ladraba, como un niño que enmudece por los malos tratos. Un año después de su odisea, el perro seguía sin poder articular un guau.
Así fue como Turco se cruzó en la vida de Cristina Plaza Jorge, una soldado profesional de 22 años, vallisoletana, destinada en Ceuta. «Me llamaron los compañeros que lo habían rescatado. Sabían que me estaba costando adaptarme, que me sentía sola y le había dicho a todo el mundo que quería un perro. Me mandaron una foto por el móvil. Parecía pequeñito, aunque resultó ser un grandullón. Y estaba flaquísimo. Me enamoré. Crucé el Estrecho en el ferry, me fui a ver al veterinario de Algeciras donde lo habían dejado y me lo llevé a casa.»
`Turco´ se recuperó de sus heridas gracias a los mimos de Cristina. Y recobró la alegría, pues la nobleza nunca la perdió. «Es el perro más juguetón del mundo. Incansable. Lo que más le gusta es correr por la playa. Le puedes tirar un palito cien veces, que cien veces irá a por él y te lo traerá.» Vivieron juntos ocho meses felices. Ganó peso, aunque seguía sin ladrar. Una mañana cayó una tromba de agua: 160 litros por metro cuadrado. Y la casa de alquiler de Cristina, una planta baja, se inundó de tal modo que era inhabitable. «Rezumaba tanta humedad que tuve que volver al cuartel. Como allí no podía tenerlo, lo llevé a casa de mi madre en Castronuevo de Esgueva, un pueblo de Valladolid.» Allí, Turco conoció la nieve. Pero el destino le tenía reservada una nueva sorpresa. El perro rescatado de la muerte por unos soldados de buen corazón iba a tener ocasión de demostrar su generosidad y devolver el favor. Con creces.
El sobrino de una vecina, bombero del grupo de especialistas en rescates de la Junta de Castilla y León, lo vio corretear por el pueblo e intuyó enseguida que aquel chucho alegre, vivísimo, que lo olfateaba todo con la curiosidad de un detective, sin despistarse jamás, tenía madera de héroe. Pidió permiso a Cristina para hacerle una prueba. «Ya tenían a `Dopy´, un golden retriever, pero siempre andan buscando nuevos perros. No es nada fácil encontrar candidatos que superen las pruebas. Yo les dije que de acuerdo. Me costó lo mío, porque lo quiero muchísimo, pero me convenció mi madre.» Su argumento era incontestable y resultaría profético: «Imagínate, Cristina, que algún día `Turco´ salva una vida».
Cristina les puso a los bomberos tres condiciones antes de donarles a `Turco´: que no le cambiasen el nombre, que le dejasen verlo cada vez que fuera a Valladolid y que, si el perro no superaba las pruebas, se lo devolviesen. Y los avisó, además, del gran inconveniente: no ladraba. ¿Cómo se las arreglaría para alertarlos si encontraba un superviviente entre los escombros? A los quince días la llamaron por teléfono. «Tu perro ya ladra y está hecho una máquina. Cuando salimos a correr, se viene con nosotros. Y luego se va a correr con el siguiente turno. Nunca tiene bastante.» Comenzó entonces el durísimo entrenamiento de un rescatador canino en edificios y estructuras colapsadas.
Eugenio, su adiestrador del parque de bomberos de Tordesillas, enseñó a `Turco´ el oficio. Moverse en las mil trampas de un derrumbamiento, adentrarse en la oscuridad por huecos inverosímiles, pues no basta con detectar un olor y ponerse a ladrar, un buen perro de rescate intentará seguir profundizando y encontrar un camino hasta llegar lo más cerca posible de la víctima sepultada. No son perros a los que se entregue la prenda de una persona y les sigan la pista. Distinguen el olor genérico de los humanos y son capaces de diferenciar si se trata de una persona viva o muerta. Y de discriminar entre los olores de las personas enterradas y los de las que están en superficie. Es una gran responsabilidad, porque cuando los perros terminan su trabajo y la zona se declara limpia, empieza el de las máquinas de desescombro. Deben compenetrarse con su binomio humano hasta formar un equipo eficaz. Su premio: una caricia, una golosina, un palito que mordisquear.
Completado su entrenamiento, llegó la prueba de fuego. `Turco´ y `Dopy´ volaron a Haití con un equipo de siete bomberos de los parques de Valladolid, Tordesillas y Palencia, con Francisco Rivas como jefe de expedición. Y demostraron lo que valen. Fueron nueve días de trabajo tan intensos como atroces, trabajando 16 horas diarias en condiciones inimaginables, entre réplicas del terremoto y actos de pillaje o de mera supervivencia. Participaron en 18 rescates. Cuando hay 150.000 muertos sobre el terreno, hablar de 18 finales felices es como aferrarse a un clavo ardiendo. Hasta los perros se deprimen ante la enormidad de la tragedia. Pero cada vida humana cuenta. Por eso mismo, Francisco Rivas no podrá olvidar nunca a la adolescente que tuvieron que dejar en un edificio cuando apenas faltaba media hora para desenterrarla porque los escoltas de la ONU, temerosos de verse envueltos en un tiroteo cercano, les ordenaron abandonar el salvamento y salir de allí por piernas.
Pero tampoco nadie podrá olvidar el rescate del niño Redjeson Hausteen Claude, de dos años. Un milagro que dio la vuelta al mundo. El pequeño estaba entre los escombros de la vivienda familiar, abrazado a su abuelo muerto. Cuando el bombero Óscar Vega lo sacó en brazos, la familia lo rodeó y empezó a bailar alrededor, entre gritos de alegría. «Cuando lo vi por televisión, me puse a llorar y no podía parar. ¡Ése es mi `Turco´! Es lo más grande que me ha pasado en la vida», recuerda Cristina. Turco ya está de vuelta en España, mordisqueando palitos, su gran afición, jugando con `Dopy´, su compañero de fatigas. Y entrenándose diariamente para seguir salvando vidas como si tal cosa.
Carlos Manuel Sánchez
Hola a todos. A partir de la próxima semana iremos presentando a los diferentes grupos parlamentarios que nos han citado, nuestras peticiones y enmiendas, y como siempre, os informaremos del resultado de las entrevistas. Si tenemos que hacer una petición y es la siguiente: Tenemos prevista realizar una protesta, en breve comunicaremos el día, necesitamos que comuniqueis a vuestros socios y simpatizantes que nos acompañen, de nada sirve presentar la lista de asociaciones, 200, si a la hora de hacer presión ante el partido que está en el gobierno y ante los medios solo somos 4. Es ahora, o hasta dentro de mucho tiempo...y no podemos continuar así,es importante que nos oigan sobretodo en la calle. No podemos fallar a los sin voz. Un saludo muy cordial. -- Información actualizada sobre actividades, reuniones y asociaciones que la componen : http://www. Altarriba.org/leyes/plataforma-leyes-animales-ya.htm
Rosa Montero escribe en El País
Me repito, lo sé. Pero, ¿cómo no hacerlo, si los abusos también se repiten? Últimamente un buen puñado de intelectuales, entre ellos gente a la que admiro, han firmado manifiestos en pro de los toros. Y hace un par de días, El Mundo entrevistó al "eminente filósofo francés Francis Wolff" diciendo lo mismo.No he leído a Wolff y no sé si es de verdad eminente; pero podría ser la persona más inteligente del mundo y aún así sostener una sandez, porque la costumbre cultural ciega nuestros ojos. Por ejemplo, el grandísimo Kant decía que "el estudio laborioso y las arduas reflexiones destrozan los méritos propios de una mujer", bonita necedad dictada por el machismo de su época. Volviendo a lo taurino, Ortega y Gasset se opuso a la ley de 1928 que implantó el peto para los caballos de los picadores. Antes, los toros evisceraban a media docena de caballos todos los días. Los pobres jacos caminaban pisándose las tripas, escribió Valle-Inclán; se las metían a puñados, les cosían en vivo y los volvían a sacar.
Pues bien, Ortega declaró, indignado, que sin eso se acababa la fiesta. Y era un sabio en su tiempo. Hoy, en cambio, la plaza entera vomitaría si viera algo así, porque por fortuna hemos superado el feroz nivel de violencia de 1928 (que culminaría poco después en la Guerra Civil). Soy hija de torero y sé que las cosas no son simples; como muchos matadores, mi padre adoraba a los animales, y yo fui una buena aficionada hasta que crecí por encima de mi ceguera cultural y pude ser consciente de la carnicería. Porque eso es crecer: esa sensibilidad va unida al desarrollo de la civilidad.
Yo no pido que los toros se prohíban. Sólo te digo: párate y mira. Es lo que la gente está haciendo, por otra parte. En 1978, en España había un 45% de aficionados. En 2008, sólo un 28%; y entre los jóvenes, sólo un 19%. Esto se está acabando. Por eso salen firmando manifiestos.
Comunicado de prensa Municipio de Priego de Córdoba
En Pleno celebrado el 28 de Enero de 2010, el Municipio de Priego de Córdoba, ha votado a favor de la Moción presentada por este Colectivo, declarándose, el primer Municipio de Córdoba Libre de Circos con Animales.
El Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal, hizo llegar a principios de este mes, un modelo de Moción junto a un informe explicativo de las condiciones en las que se encuentran los animales en los circos, y las enfermedades y trastornos psíquicos y del aparato locomotor que sufren a consecuencia de realizar actos impropio de las diferentes especies de animales que son usados en estos "espectáculos". Desde el Colectivo se hizo entrega, también, de un número importante de firmas de ciudadanos de Priego, que apoyaban esta moción.
Esta documentación, fue entregada al Concejal municipal Sr. Javier Tarrías Ruíz, el cual mostró un gran interés en ella, y ha sido el artífice de llevarla a Pleno, desde aquí, el agradecimiento de todo el Colectivo. Desde aquí, nuestro agradecimiento también a nuestros Voluntarios/as de Priego, y como no, a nuestros representantes en el Municipio y Coordinadores de la campaña Sr. Gonzalo Serrano y Sra. Estrella Lopez y a todo el equipo de la Protectora Mascotas de Priego.
De esta forma, ya son dos los Municipios andaluces declarados libres de circos con animales en el plazo justo de una semana. El Colectivo se ofrece a todos los municipios de Andalucía para hacer llegar esta Moción, y queda a disposición de ellos.
Un cordial saludo
Antonio Moreno
Presidente Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal
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